viernes, febrero 10

Boris Vian


El otro día en otro blog me preguntaron por mi libro preferido y yo respondí con dos títulos; uno de ellos era La espuma de los días (Boris Vian,1946), y mi amiguete Victor se animó a leerlo, pasados unos días me dijo que era una ponzoña y que si lo había recomendado en broma para tomarles el pelo. Pues ya lo siento, Victor, lo recomendé totalmente en serio.
No soy el único al que le gusta, de hecho fue finalista en su momento del Prix de la plèiade y en 1960 ya llevaba un millón de copias vendidas (que es una autentica barbaridad) ahora, en 2006 no sé cuantos ejemplares habrá vendido, pero es considerado como una obra cumbre de la literatura moderna.
Boris Vian era un genio tarado, si hubiese sido pobre, hubiese ido de cabeza al manicomio pero tubo la suerte de nacer en una familia adinerada y de ser considerado un excéntrico, siempre será recordado por su faceta literaria pero Boris Vian destacó como escritor, trompetista, cantautor, crítico de jazz, ingeniero, traductor, activista y Sátrapa de la escuela de Patafísica (un título que otorgaban los Surrealistas de París, aunque a nadie, salvo al autor que nos ocupa se lo dieron en vida).

Boris Vian escribe de una manera totalmente personal, y tiene dos vertientes totalmente distintas, ambas dos igual de cojonudas y entretenidas:

Por un lado escribe novelas negras, llenas de violencia y crudeza, con mucho alcohol, cinismo, misoginia, sangre, sudor y un sentido del humor negrísimo... con estas novelas consiguió un gran éxito de ventas e incluso llegaron a llevar una de ellas Escupiré sobre vuestras tumbas al cine, aunque a él no le hacía ni puñetera gracia la idea.
Pertenecen a este estilo la ya nombrada Escupiré sobre vuestras tumbas, Con las mujeres no hay manera, Que se mueran los feos, El Arrancacorazones... todas ellas, sobre todo la primera muy, muy, muy recomendables.

Su otra manera de escribir le lleva por otros caminos totalmente distintos, se trata de elegantes novelas absurdas y surrealistas, que rozan la poesía aunque sin olvidarse de su humor negro y de un cinismo muy elegante... la verdad es que estas novelas son difíciles de describir con palabras, lo mejor es leerlas: la más aclamada, y ya por derecho propio un clásico de la literatura es La Espuma de los días, pero El Otoño en Pekín (que ni ocurre en Otoño ni se desarrolla en Pekín), La Hierba Roja y el libro de relatos El Lobo-Hombre (relato que inspiró la creación de la canción Lobo-hombre en París, de La Unión) son gloriosos ejemplos de esta vertiente de Vian.

Boris Vian falleció a los 39 años un rato después de ver la adaptación al cine de Escupiré sobre vuestras tumbas, no le debió gustar mucho, se debió alterar y la palmó, porque era enfermo del corazón y nunca se cuidó nada.
Le gustaba la noche de París más que a un tonto un lápiz, cuando Miles Davis, Duke Ellington o Charlie Parker (tres de las más grandes figuras de la historia del Jazz) iban a París, él les acogía en su casa y tocaban todos juntos... el propio Vian era un virtuoso de la trompeta. De hecho, grabó cinco discos, más cuatrocientas canciones, e incluso dos óperas y El Desertor (una canción suya) es considerada en Francia una canción pacifista tan típica como el Imagine de Lennon.

Bueno, pues eso, que hay gente que hace algo con su vida aparte de salir a ponerse borracho al puto Particular.

(nota a mi gente: si queréis alguno de estos libros o algún disco, sólo tenéis que pedírmelos, que os los prestaré encantado.)

5 Comments:

Blogger elbitor said...

Pues lo siento, pero a mi no me gusto. Es mas, empecé el libro, y lo he devuelto (a la biblio) a mitad, sin acabarlo de leer. No obstante, Lorenzo, confío mas en tu sabiduría, que en la mía propia, y no discuto a nadie que este hombre haya sido un genio. Pero bueno, para gustos colores, y para pedos olores.
Yo desde aquí, recomiendo la "Lluvia Amarrilla" de Julio Llamazares. Para mí, el mejor libro que he leído hasta el momento.

viernes, 10 de febrero de 2006, 19:31:00 CET  
Blogger El Capitán Lillo said...

Hace tiempo que ando detras de leermelo. Es de esos escritos que quieres leer pero nunca empiezas o siempre prefieres leer otra cosa antes, sin saber muy bien porque. Con esta mención quizas me anime

viernes, 10 de febrero de 2006, 19:51:00 CET  
Blogger lorenZombie said...

Victor, como puedes decir esas cosas de qué confías más en mí sabiduría que en tí, no me jodas, como si fuese yo un experto,jajaja... si no te gusta el libro, pues no te gusta y ya está hombre que puede ser una mierda de libro!

Si prefieres la Lluvia Amarilla pues me parece perfecto, yo no, pero tu opinión es exactamente igual que la mía.

Aunque yo tengo un blog y tú no.jajaja

domingo, 12 de febrero de 2006, 17:58:00 CET  
Anonymous Anónimo said...

Hola si me permiten opinar yo creo que "La espuma de los días" es un libro que destaca, y es excelente, pero lo cierto es que comprendo que haya gente que no lo disfrute, ya que cada frase del libro debe ser analizada y eso conlleva gran cantidad de tiempo, sin embargo para esta obra es totalmente necesario un análisis detallista, para comprender su real significado, por lo que debe estar contemplada en el margen espacio temporal en que fue redactada... y quizás eso sea parte de lo que impide el disfrute de la misma si no se tiene en cuenta el contexto de su surgimiento...
Pero espero que todos se atrevan a leerla porque realmente es una joya y uno de mis libros favoritos...
Por cierto felicitaciones por la excelente reseña de la obra.

martes, 18 de marzo de 2008, 18:19:00 CET  
Anonymous lorenzombie said...

vaya, gracias...
saludos a los fans de Vian que nos lean a estas alturas!

sábado, 26 de julio de 2008, 20:32:00 CEST  

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home


Las opiniones y articulos de esta web son chorradas, no cometas el error de tomártelas en serio. Los comentarios, enlaces y/o imágenes realizados por terceros son responsabilidad de sus respectivos autores. Los Secuestradores de Iones no se responsabiliza de contenidos inadecuados u ofensivos dejados por terceros y se reserva el derecho de borrarlos o modificarlos sin previo aviso ni perjuicio alguno por parte de sus autores.