jueves, mayo 25

MADRID: 17:50

Desde Madrid, aqui el corresponsal J a pocas horas ya para uno de los acontecimientos musicales del año, si el señor Axl quiere, el retorno de guns a los ruedos nacionales, el inicio de la gira europea 2006. Hace un calor de justicia en Madrid, pero se espera cierta bajada de temperaturas por la noche, que debera paliar el señor Axl y su banda. Entre el publico, diversidad de opiniones. El señor Dani, tumbado en el sofa reponiendo fuerzas, esta ilusionado, y defiende que el aspecto de Axl es desde luego mejor que el de hace un par de años. Toño, aka conocido como el sandías, lleva emocionado toda la semana mandando mensajes con Do you know where you are? Un servidor todavia no se fia de una espantada de Axl, y se mantiene en vilo en cuanto a si este sera un gran concierto o sera la victoria definitiva del nirvanismo.
Con todo, seguiremos informando... y cantando.
PD: el resto de colaboradores de lsdi,nos consta, están ya de camino.

7 Comments:

Blogger comandante ramis said...

pasadlo bien y hacer la cronica rapido....

jueves, 25 de mayo de 2006, 19:01:00 CEST  
Blogger El Capitán Lillo said...

Quiero la crónica a esta noche cabronessssss!!!!!!

jueves, 25 de mayo de 2006, 21:24:00 CEST  
Anonymous capitanlillo said...

La crónica que hace EL MUNDO del concierto:

"Guns n' Roses escenifican en Madrid la autodestrucción en estado puro

MADRID.- Hace casi 14 años, miles de fans de Guns n' Roses se quedaban con una entrada en la mano y todas sus ilusiones (lejos de usarlas, como pedía en su título el mítico doble álbum de la banda, 'Use your Illusion') se degradaban al ritmo de la aluminosis del Estadio Vicente Calderón. Muchos intentaron anoche desquitarse; pocos lo habrán conseguido, a juzgar por el concierto ofrecido por el grupo, o, mejor dicho, por lo que queda de él.

Axl Rose y sus secuaces, una banda formada por ex componentes de grupos de cierto prestigio, pero que brillan más bien poco a la sombra del que fuera mítico líder de los Guns n' Roses —y no precisamente por su brillantez— han ofrecido un concierto en el que, a pesar de intercalar algunos de los clásicos del grupo californiano con nuevos temas del álbum 'Chinese Democracy' (ese en el que Axl Rose lleva 11 años trabajando sin lograr que vea la luz), no han conseguido que el público de Madrid entrara en calor, y eso que llegaba predispuesto.

Claro que las dos horas de retraso respecto al horario original (Rose, cual Cenicienta, sólo se ha dignado a salir a escena cuando el reloj marcaba ya las 0.00 horas) han hecho aparecer los primeros bostezos entre el público presente en el auditorio del Parque Juan Carlos I de Madrid, además de algún que otro grito de "hijos de puta", con el que han sido recibidos a su salida al escenario. Y también han llevado a alguno a arrancar las sillas de las gradas. Y a tirar cervezas al vocalista. No era más que el principio.

Y eso que los acordes de 'Welcome to the jungle', uno de los 'himnos' de los 'Gunners', han marcado un comienzo de un concierto que, pese al retraso, aún podía dejar huella en la memoria de los presentes, sobre todo cuando a continuación han sonado dos temas más de 'Appetite for destruction', el primero y mejor disco de los Guns n' Roses: 'It's so easy' y 'Mr. Brownstone'

Llegaría después 'Live and let die', la versión 'cañera' de la canción de Paul McCartney. El público botaba al ritmo de un inexpresivo Axl Rose, que a golpe de 'botox' ha logrado perder toda expresión en su cara y asemejarse a una de esas estatuas del Madame Tussaud, rematada por una incipiente calvicie que el cantante refugia tras unas rastas que empiezan bastante más allá de la frente. Los años no perdonan.

Tampoco a sus fans, que, dadas las horas y teniendo en cuenta que muchos trabajan este viernes, bostezaban sin parar. Y es que adelantar un concierto de domingo a jueves, aun cuando es uno de los únicos dos que Guns n' Roses ofrecerán en España, no es plato de buen gusto para nadie. Y menos si no vives en Madrid.

Tras el subidón de adrenalina provocado por los cuatro primeros temas, la banda decidía relajar los ánimos interpretando uno de los temas de 'Chinese Democracy'. Ante el tedio que el tema, como los demás del disco —bastante 'blanditos'— ha provocado en el personal, han sido varios los que se han animado a ocupar el tiempo en 'exhortar' a Axl Rose con gritos de "gordo" y pidiendo el regreso de Slash, el mítico guitarrista de la banda que abandonó, empujado por el complicado carácter del 'divo' Axl.

Cuando la cosa se complicaba, han comenzado a sonar los acordes de 'Sweet Child Of Mine', uno de los temas bandera de Guns n' Roses, para a continuación dar rienda suelta a la versión del 'Knockin' on Heaven's Door' de Bob Dylan. El personal empezaba a calentarse... en vano. A continuación, guitarrista y bajista han decidido marcarse unos solos que más bien podrían haber reservado para sus reuniones de amigos. No obstante, lo han arreglado mínimamente con 'You could be mine', uno de los pocos temas que han interpretado del álbum 'Use Your Illusion'.

A continuación, los Gunners han decidido ofrecer una demostración de esas habilidades instrumentales que estarían mucho mejor si jamás salieran de una reunión de colegas. Los bostezos y los gritos de "que me aburro" han hecho poca mella en la moral del grupo, que, tras interminables minutos de acordes de jazz y baladas, ha decidido interpretar 'Out Ta Get Me'.

Poco permeables a las críticas, han vuelto a la carga con los solos de guitarra, por lo que se han ganado más de un grito de "No eres Slash" y "No le sale, coño". A pesar de intercalar entre solo y solo 'November Rain', una de las baladas míticas de la banda, el enfado del público ha ido en aumento, y es que ni los fuegos artificiales que han acompañado el concierto han logrado disimular el bochornoso espectáculo sobre el escenario del recinto ferial.

Ante tal impaciencia, los 'Gunners' se han atrevido con 'My Michelle', otra de las canciones del 'Appetite', con 'Patience', una de las baladas 'bandera' de la banda y la única que han interpretado de 'Lies', su segundo disco, y con 'Nightrain'.

A partir de ahí, el concierto ha desencadenado en una secuencia de solos poco talentosos que ni la interpretación del 'Paradise City' ha logrado borrar de la mente del público. El mismo público que ha pagado entre 40 y 48 euros por ver a los Guns n' Roses —o más bien lo poco que queda de ellos— en directo.

No obstante, el concierto —por cierto, el primero de su gira mundial— ha aportado varias cosas interesantes a aquéllos fans que en 1992 se quedaron con la entrada en la mano y sin ver a los Guns n' Roses.

La primera, que queda demostrado que el 'alma mater' de la banda era Izzy Stradlin, aquel teclista, compositor y amigo de Axl Rose que no le aguantó más. Dos, y por mucho que duela, que los grupos tienen un ciclo. Empiezan, arrasan y deben acabar cuando están en lo más alto. Tres, nos hacemos mayores y la paciencia se nos acaba. Las maneras de divo de Axl Rose hace tiempo que nos resultan patéticas."

viernes, 26 de mayo de 2006, 8:40:00 CEST  
Blogger lorenZombie said...

bueno, mucho me temo que en las cronicas que os estamos preparando leeréis algo muy distinto...

viernes, 26 de mayo de 2006, 15:27:00 CEST  
Anonymous Anónimo said...

Otra crónica:

TERRA NOTICIAS:

"Guns 'N' Roses: dinosaurios en caída libre


Guns 'N' Roses, con el carismático y extravagante Axl Rose como único miembro original del grupo que a finales de los años ochenta consiguió reivindicar para las grandes masas un rock áspero, decadente y urbano, ofreció hoy en Madrid un concierto descafeinado donde demostraron ser unos dinosaurios en caída libre.

Después de un breve 'entrenamiento' por Estados Unidos, donde la banda ofreció cuatro actuaciones previas a la gira europea que hoy inició en la capital de España, Axl y su enésimo intento por renacer de las cenizas a Guns 'N' Roses fue recibido por cerca de 10.000 personas que abarrotaron el aforo del Auditorio Parque Juan Carlos I.

Los chascarrillos en los alrededores del recinto eran variados.

Los más acérrimos seguidores del cantante no escatimaban en saliva para adorar a un mito que parece perdido en encontrarse a sí mismo, mientras que una minoría se despachaba a gusto con calificativos grotescos como 'bufón' o 'impostor-egocéntrico', insultos que una hora antes del comienzo del espectáculo parecían soeces y fuera de lugar.

Esos 'cariñosos' calificativos se convirtieron en verdaderas puyas cuando tras dos horas de retraso el grupo todavía no había saltado al escenario, situación que caldeó el ambiente de una pequeña porción del respetable, que se dedicó a arrancar asientos y a tirar objetos al escenario mientras echaban las culpas a la madre de Axl Rose. Bastaron los acordes de 'Welcome to the Jungle' para calmar al público y por fin iniciar un recital que duró dos horas.

'It's so Easy' y 'Mr. Browstone' precedieron a 'Live and Let Die', versión de una composición de Paul McCartney, y cuya principal característica es que con su fuerza y energía supera ampliamente a la canción ideada por el ex beatle.

Tras un buen comienzo llegó el primero de muchos e innecesarios parones. Un aburrido solo ejecutado por uno de los tres guitarristas que forman el excesivo plantel de músicos con los que Axl parece querer llenar un vacío irremplazable -Slash-, precedió a 'Sweet Child O' Mine', coreada con pasión por los allí presentes.

Sin opción a tomarse un respiro cayó la aceptable versión del clásico de Dylan, 'Knockin' On Heaven's Door', que consiguió el mismo efecto que el trovador estadounidense logró con el papa Juan Pablo II: dormir a una buena parte del público.

El recital ofrecido por el grupo teledirigido por el divo Axl, que apareció con gafas de sol, vaqueros, y el pelo recogido en una coleta, sufrió un nuevo bajón con la puesta en escena de un tema de su eterno y futuro nuevo disco, que dio paso a un solo de teclado, que enlazó con 'November Rain'.

La sucia 'Chinese Democracy' y la hortera versión de la canción de Christina Aguilera, 'Beautiful', precedieron a un nuevo despertar del público, que con 'My Michelle' volvieron de nuevo a vibrar, aunque pronto fueron calmados con la arrebatadora 'Patience'.

El final se acercaba, y como no, a Axl Rose se le ocurrió una nueva patochada al interpretar 'a capella' una versión de 'I Feel Good' de James Brown. Y repentinamente surgió, como contraste, 'Night Train', que precedió a los bises, donde estos Guns 'N' Roses mitad karaoke, mitad orquesta, deleitaron con lo mejor de Chinese Democracy: 'Madagasgar'. 'Paradise City', finalmente clausuró la noche.

Tal vez Axl Rose tenga cierta culpa de la desbandada que su grupo sufrió definitivamente en 1993 y de la que todavía no ha sabido levantar cabeza, como demuestra el paso de los trece largos años en los que no ha terminado su esperado nuevo disco 'Chinese Democracy', del que hoy ofrecieron un aperitivo al interpretar cinco de sus canciones.

Y es que los músicos que hoy sustituyeron a Steve Adler, Slash, Izzy Stradlin y Duff McKagan -miembros que grabaron el grandioso Appetitte for Destruction en 1987- lograron recrear los temas de Guns 'N' Roses, pero con una actitud poco comparable a la de aquel ciclón que en los años ochenta se hacía llamar Guns 'N' Roses. Lo que ocurrió en Madrid en mayo de 2006 tiene otro nombre: 'Axels Roses'."

viernes, 26 de mayo de 2006, 16:02:00 CEST  
Blogger anxlsuperstar said...

putos criticos de mierda influidos por los garrulos del publico. preparo cronica positiva. todos los que fuimos gozamos con axl & cia.

viernes, 26 de mayo de 2006, 20:30:00 CEST  
Anonymous Anónimo said...

Guns and Roses están muy acabados, sino al tiempo Sois fans y no lo vereis...

domingo, 28 de mayo de 2006, 7:53:00 CEST  

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home


Las opiniones y articulos de esta web son chorradas, no cometas el error de tomártelas en serio. Los comentarios, enlaces y/o imágenes realizados por terceros son responsabilidad de sus respectivos autores. Los Secuestradores de Iones no se responsabiliza de contenidos inadecuados u ofensivos dejados por terceros y se reserva el derecho de borrarlos o modificarlos sin previo aviso ni perjuicio alguno por parte de sus autores.